Rafael Correa: "Querían provocar una guerra civil"
El Gobierno ecuatoriano no descarta nuevas sublevaciones y eleva a ocho los fallecidos en lo que reitera como un "intento de golpe de Estado".- Patricio Franco sustituirá a Freddy Martínez al frente de la Policía Nacional.- Tres coroneles han sido detenidos
AGENCIAS / EL PAÍS - Quito / Madrid - 02/10/2010
El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, que ayer en mitad del caos desatado en las calles tras la sublevación de los policías rebeldes tuvo que ser ingresado por una herida en la cabeza, ha advertido de que el Gobierno no está tranquilo ante la posibilidad de una repetición de lo que el presidente del país, Rafael Correa, retenido ayer durante 11 horas, reitera como un intento de golpe de Estado y que, según ha manifestado ante los cancilleres de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), pretendía "provocar una guerra civil".
"No puedo decir que estemos totalmente tranquilos porque mucha gente que estuvo ayer movilizada posiblemente lo siga estando y puede querer reproducir lo ocurrido", ha argumentado Patiño en un comunicado del que se hizo eco el canal latinoamericano Telesur .
El ministro ha agradecido, asimismo, el apoyo de la comunidad internacional al Gobierno Nacional, destacando la convocatoria inmediata por los dignatarios de los países "hermanos" de Unasur, quienes se reunieron de urgencia en Buenos Aires. "Esto nunca ha pasado, una cosa es que se reúnan los organismos de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y los organismos permanentes, pero que los presidentes se autoconvoquen es realmente un gesto de mucho respeto y apoyo al Gobierno Nacional", afirmó.
Tanto los cancilleres de Unasur como el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza , han viajado a Quito para trasladar su apoyo al presidente, Rafael Correa, y preocuparse por su estado físico.
Tras un encuentro mantenido con Ricardo Patiño, Insulza ha manifestado que el de ayer "fue un día triste para los demócratas, pero hoy estamos contentos porque todo el continente ha defendido la democracia ecuatoriana y todos hemos entregado el respaldo a la entereza del Presidente Correa".
Tres policías detenidos
La Policía ecuatoriana ha arrestado a tres coroneles de la Policía Nacional acusados de una presunta tentativa de asesinato contra el presidente Correa, según ha informado la Fiscalía de Pichincha. Según el portal informativo ecuatoriano EcuadorInmediato , los detenidos han sido identificados como los coroneles Julio Cueva, Edwin Marcelo Echevarría y José Ribadeneira, pertenecientes todos ellos al Regimiento Quito 1 del cuerpo de Policía.
Todos ellos deberán comparecer ante un juez, que tendrá que decidir si los mantiene o no en la prisión.
El Gobierno eleva a ocho los fallecidos
El ministro de Interior ecuatoriano, Gustavo Jalkh, ha elevado a ocho el número de fallecidos durante la sublevación. En el caso de la capital ecuatoriana, resultaron dos policías muertos y un joven estudiante de 24 años, Juan Pablo Bolaños, quien se manifestaba en las inmediaciones del Hospital policial donde estaba el presidente del país. Aparentemente, Bolaños, fue sorprendido por el tiroteo que enfrentó a militares y policías. El comunicado detalla que los otros muertos son Froilan Jiménez, de 28 años, y Edwin Efren, de 29 años.
Todos los muertos en Quito fueron por impacto de bala, mientras que en Guayaquil las cinco víctimas fueron civiles y fruto de los disturbios que se produjeron a raíz de la sublevación.
Entre los muertos en la ciudad costera se encuentra un menor, Franklin Romero, de 17 años, Quimin Contreras, de 26 años, Augusto Angulo, de 32 años, Jácome Paredes, de 40 años, y Grueso Tenorio, del cual no se especificó su edad. El Gobierno de Correa ya ha decretado tres días de luto por los fallecidos.
Asimismo, el número de heridos se eleva a los 274, de los cuales la gran mayoría, 200, se concentran en Quito, 28 en Guayaquil y 46 en otras provincias. De estos, 191 son heridos leves, 58 están hospitalizados, pero estables, mientras que 25 estarán en estado crítico, según especificó el ministerio.
Patricio Franco, nuevo comandante general de la Policía
La primera víctima política de la sublevación ha sido la del jefe de la Policía Nacional, Freddy Martínez. Pese a que la cúpula de Policía y Ejército anunciaron su inequívoco respaldo a Correa, Martínez se ha visto obligado a dimitir con un discurso en el que, con lágrimas en los ojos, ha pedido a Correa que revise en cualquier caso la ley por la que se inició la protesta. Se va, ha dicho, porque "un comandante irrespetado, maltratado y agredido por sus subalternos no puede quedarse al frente de ellos".
En su despedida también ha abonado la tesis de que había intereses más allá de los policiales en los incidentes: "Me temo que posiblemente hubo infiltración de gente interesada en desestabilizar a la Policía y ahí encontramos a seudopolicías con la cara cubierta, escondiéndose en el anonimato".
El ministro del Interior ecuatoriano, Gustavo Jalkh, ha informado de que se ha designado al general Patricio Franco como sustituto de Martínez en el cargo de comandante general de la Policía. Además, una fuente policial asegura que el Ejecutivo ha sustituido a toda la cúpula de la Policía del país, de la que habrían salido seis generales.
El Gobierno mantiene el estado de excepción
El ministro de Seguridad de Ecuador, Miguel Carvajal, ha expresado que pese a que el país "está regresando a la normalidad", mantendrá el estado de excepción como una medida cautelar para que no se vuelvan a repetir otros intentos de golpes de Estado. "No vamos a levantar la medida porque no podemos ponernos en riesgo. Las Fuerzas Armadas estarán actuando conjuntamente con la policía hasta que la situación se normalice plenamente", puntualizó.
Asimismo, resaltó que el Gobierno "continuará apoyando" a la gran mayoría de los policías nacionales, quienes son "gente honrada y profesional", si bien remarcó que se tiene que llegar a una "depuración" de la Policía Nacional, algo a lo que ya había aludido ayer el presidente Correa .
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AGENCIAS / EL PAÍS - Quito / Madrid - 02/10/2010
El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, que ayer en mitad del caos desatado en las calles tras la sublevación de los policías rebeldes tuvo que ser ingresado por una herida en la cabeza, ha advertido de que el Gobierno no está tranquilo ante la posibilidad de una repetición de lo que el presidente del país, Rafael Correa, retenido ayer durante 11 horas, reitera como un intento de golpe de Estado y que, según ha manifestado ante los cancilleres de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), pretendía "provocar una guerra civil".
"No puedo decir que estemos totalmente tranquilos porque mucha gente que estuvo ayer movilizada posiblemente lo siga estando y puede querer reproducir lo ocurrido", ha argumentado Patiño en un comunicado del que se hizo eco el canal latinoamericano Telesur .
El ministro ha agradecido, asimismo, el apoyo de la comunidad internacional al Gobierno Nacional, destacando la convocatoria inmediata por los dignatarios de los países "hermanos" de Unasur, quienes se reunieron de urgencia en Buenos Aires. "Esto nunca ha pasado, una cosa es que se reúnan los organismos de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y los organismos permanentes, pero que los presidentes se autoconvoquen es realmente un gesto de mucho respeto y apoyo al Gobierno Nacional", afirmó.
Tanto los cancilleres de Unasur como el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza , han viajado a Quito para trasladar su apoyo al presidente, Rafael Correa, y preocuparse por su estado físico.
Tras un encuentro mantenido con Ricardo Patiño, Insulza ha manifestado que el de ayer "fue un día triste para los demócratas, pero hoy estamos contentos porque todo el continente ha defendido la democracia ecuatoriana y todos hemos entregado el respaldo a la entereza del Presidente Correa".
Tres policías detenidos
La Policía ecuatoriana ha arrestado a tres coroneles de la Policía Nacional acusados de una presunta tentativa de asesinato contra el presidente Correa, según ha informado la Fiscalía de Pichincha. Según el portal informativo ecuatoriano EcuadorInmediato , los detenidos han sido identificados como los coroneles Julio Cueva, Edwin Marcelo Echevarría y José Ribadeneira, pertenecientes todos ellos al Regimiento Quito 1 del cuerpo de Policía.
Todos ellos deberán comparecer ante un juez, que tendrá que decidir si los mantiene o no en la prisión.
El Gobierno eleva a ocho los fallecidos
El ministro de Interior ecuatoriano, Gustavo Jalkh, ha elevado a ocho el número de fallecidos durante la sublevación. En el caso de la capital ecuatoriana, resultaron dos policías muertos y un joven estudiante de 24 años, Juan Pablo Bolaños, quien se manifestaba en las inmediaciones del Hospital policial donde estaba el presidente del país. Aparentemente, Bolaños, fue sorprendido por el tiroteo que enfrentó a militares y policías. El comunicado detalla que los otros muertos son Froilan Jiménez, de 28 años, y Edwin Efren, de 29 años.
Todos los muertos en Quito fueron por impacto de bala, mientras que en Guayaquil las cinco víctimas fueron civiles y fruto de los disturbios que se produjeron a raíz de la sublevación.
Entre los muertos en la ciudad costera se encuentra un menor, Franklin Romero, de 17 años, Quimin Contreras, de 26 años, Augusto Angulo, de 32 años, Jácome Paredes, de 40 años, y Grueso Tenorio, del cual no se especificó su edad. El Gobierno de Correa ya ha decretado tres días de luto por los fallecidos.
Asimismo, el número de heridos se eleva a los 274, de los cuales la gran mayoría, 200, se concentran en Quito, 28 en Guayaquil y 46 en otras provincias. De estos, 191 son heridos leves, 58 están hospitalizados, pero estables, mientras que 25 estarán en estado crítico, según especificó el ministerio.
Patricio Franco, nuevo comandante general de la Policía
La primera víctima política de la sublevación ha sido la del jefe de la Policía Nacional, Freddy Martínez. Pese a que la cúpula de Policía y Ejército anunciaron su inequívoco respaldo a Correa, Martínez se ha visto obligado a dimitir con un discurso en el que, con lágrimas en los ojos, ha pedido a Correa que revise en cualquier caso la ley por la que se inició la protesta. Se va, ha dicho, porque "un comandante irrespetado, maltratado y agredido por sus subalternos no puede quedarse al frente de ellos".
En su despedida también ha abonado la tesis de que había intereses más allá de los policiales en los incidentes: "Me temo que posiblemente hubo infiltración de gente interesada en desestabilizar a la Policía y ahí encontramos a seudopolicías con la cara cubierta, escondiéndose en el anonimato".
El ministro del Interior ecuatoriano, Gustavo Jalkh, ha informado de que se ha designado al general Patricio Franco como sustituto de Martínez en el cargo de comandante general de la Policía. Además, una fuente policial asegura que el Ejecutivo ha sustituido a toda la cúpula de la Policía del país, de la que habrían salido seis generales.
El Gobierno mantiene el estado de excepción
El ministro de Seguridad de Ecuador, Miguel Carvajal, ha expresado que pese a que el país "está regresando a la normalidad", mantendrá el estado de excepción como una medida cautelar para que no se vuelvan a repetir otros intentos de golpes de Estado. "No vamos a levantar la medida porque no podemos ponernos en riesgo. Las Fuerzas Armadas estarán actuando conjuntamente con la policía hasta que la situación se normalice plenamente", puntualizó.
Asimismo, resaltó que el Gobierno "continuará apoyando" a la gran mayoría de los policías nacionales, quienes son "gente honrada y profesional", si bien remarcó que se tiene que llegar a una "depuración" de la Policía Nacional, algo a lo que ya había aludido ayer el presidente Correa .
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