Brasil se vuelca para elegir al sucesor de Lula

La incógnita es si Rousseff logrará proclamarse en primera vuelta.- Los primeros datos se conocerán a las 22.00
SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ / JUAN ARIAS | Brasilia 03/10/2010

Brasil se moviliza en una impresionante jornada electoral para elegir al sucesor de Lula en la presidencia de la República, 27 gobernadores, 513 diputados, 54 senadores y centenares de cargos locales. Casi 136 millones de brasileños podían acudir a votar en una modernísima red de 480.000 urnas electrónica en las que la identificación se ha realizado mediante la huella dactilar, algo importante en un país que tiene todavía una alta tasa de analfabetismo.

La única duda que se plantea en las elecciones presidenciales es si Dilma Rousseff (62 años), la candidata elegida por el presidente Lula para sucederle, conseguirá la mayoría absoluta en esta primera vuelta o si necesitará acudir a una segunda ronda, a finales de este mismo mes. Los sondeos previos a la jornada de votaciones le conceden una victoria holgada, pero dejaban la segunda vuelta pendiendo de unas décimas arriba o abajo. No está previsto conocer los primeros datos oficiales hasta pasadas las siete u ocho de la tarde (doce o una de la madrugada, hora española).

La victoria de Dilma Rousseff en primera vuelta sería un éxito formidable no solo de la propia candidata o de su grupo político (Partido de los Trabajadores) sino, sobre todo, del propio Lula, que eligió a una sucesora improbable, poco conocida, y que ha participado con todas sus fuerzas y su enorme popularidad (80%) en una campaña electoral extraordinaria. Lula, que ganó en dos ocasiones, necesitó siempre una segunda ronda.

Se proclame o no ganadora en primera vuelta, pocos dudan en este momento en Brasil de que Dilma Rousseff se vaya a convertir en la primera mujer presidenta de Brasil. Las dudas tienen más que ver con el papel que desempeñará en el futuro el presidente saliente, Lula, que esta en el momento culminante de su popularidad y de influencia internacional, y con la auténtica autonomía de que dispondrá Rousseff para actuar políticamente. La pregunta que más se formulan en Brasil es: ¿será Dilma el tercer mandato de Lula o supondrá el fin de la era Lula? La candidata, por el momento, se declara heredera y deseosa de continuar la misma línea política y económica de su predecesor y mentor.

El principal contendiente de Rousseff, el ex gobernador de Sao Paulo, José Serra (68 año), necesita imperiosamente imponer la segunda vuelta si quiere mantener viva su carrera política al frente del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). Serra arrancó como favorito frente a la casi desconocida Dilma, pero se vio rápidamente rebasado por el ciclón Lula y ahora lucha, no tanto para ganar, como para sufrir una derrota honrosa. Detrás de él espera, como posible candidato del PSDB, para 2014, otro candidato más joven, Aecio Neves, que ha sido gobernador, muy popular, del importante estado de Minas Gerais, el segundo en peso electoral del país, con el 10, 6% del voto total de Brasil, por detrás de Sao Paulo (23,3% de los votos) y por delante de Río de Janeiro (8,5%).

La tercera candidata en liza, la ecologista Marina Silva, ex ministra de Lula, ha ido adquiriendo cada día más relevancia, con sondeos que pasaron de menos del 10% a casi el 17% actual. Silva lucha también por lograr esa segunda vuelta y hacer valer su buen resultado y su influencia.

En estas elecciones se aplicará también, por primera vez, la llamada ley de la Ficha Sucia. No podrán acceder a ningún cargo representativo quienes hayan sido condenados en los tribunales. Sin embargo, ya se ha hecho público que entre los 19.592 candidatos federales y locales hay 1.248 que tienen esa "ficha sucia" y se ignora cuantos de ellos ganarán sus comicios e intentarán burlar la ley.

Entre la enorme lista de candidatos figuran personajes conocidos popularmente como los futbolistas Romario y Bebeto, que tienen muchas posibilidades de salir elegidos, o el payaso Tiririca, que se presenta bajo el lema; "¿Qué hace un diputado federal? No lo se, pero vote por mi y yo lo averiguaré para usted".

La composición de la Cámara de Diputados y del poderoso Senado federal de Brasil es muy peculiar. Desde hace años, el partido que consigue más votos y más escaños no es ni el Partido de los Trabajadores, de Lula, ni el PSDB de Serra, sino el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que tiene la particularidad de que no suele presentar candidato presidencial sino aliarse, tras las correspondientes negociaciones para el reparto del poder, con quien gane las elecciones. En esta ocasión, el PMDB se ha incorporado a la papeleta electoral de Dilma Rousseff con un candidato a vicepresidente, Michel Temer, de 70 años, presidente saliente de la Cámara de Diputados.

La anécdota de la jornada la pone el hecho de que entre los observadores internacionales se encuentra el ecuatoriano Lucio Gutiérrez, acusado por el presidente Rafael Correa de estar detrás del intento de golpe de estado ocurrido esta semana. Gutiérrez en declaraciones a las agencia, negó este hecho y aseguro que no había existido mas que un motín policial. "A nadie mas que a Correa se le ocurre meterse en medio de los amotinados, en lugar d enviar a alguien a negociar las subidas salariales", criticó


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