Los rebeldes libios estudiarán la propuesta de diálogo aceptada por Gadafi
Una delegación internacional arranca al dictador el primer compromiso con una hoja de ruta encaminada a resolver el conflicto.- El Consejo de Transición exige la salida del mandatario.- Los bombardeos de la OTAN detienen la ofensiva sobre Ajdabiya
ÁLVARO DE CÓZAR / AGENCIAS | Trípoli / Bengasi 11/04/2011
Los rebeldes libios estudiarán el plan para detener la guerra planteado por la Unión Africana (UA) y aceptado anoche por Muamar el Gadafi, pero siguen condicionando cualquier alto el fuego a la salida del dictador y al repliegue de sus tropas de las ciudades. Así lo ha hecho saber un portavoz del Consejo Nacional de Transición (CNT) antes del inicio de la reunión, que tiene lugar en estos momentos, entre la delegación de la UA desplazada a Bengasi y los dirigentes rebeldes. Las expectativas, por tanto, de alcanzar una solución diplomática al conflicto son bajas, mientras los combates siguen sobre el terreno y castigan sobre todo la población de Misrata.
Jacob Zuma, el presidente de Sudáfrica anunció anoche ante los periodistas reunidos en el palacio de Bab Azizia, en Trípoli, que Gadafi había aceptado la hoja de ruta planteada por la UA para detener el conflicto que vive el país desde hace dos meses, cuando comenzó un levantamiento popular contra el dictador. No han trascendido demasiados detalles sobre el contenido del documento, sobre todo respecto a las dos principales exigencias rebeldes.
"El pueblo libio ha dejado muy claro que Gadafi debe irse, pero consideraremos la propuesta una vez que tengamos más detalles, y responderemos", ha dicho esta mañana el portavoz rebelde Mustafa Gheriani.
La posibilidad de que Gadafi abandone el poder fue discutida en la reunión de anoche, según reveló el comisionado de Paz y Seguridad del organismo regional, Ramtane Lammara. "Ha habido alguna discusión sobre esto, pero no puedo contar nada, debe continuar siendo confidencial", ha dicho Ramtane, quien señaló que "debe ser el pueblo libio el que elija democráticamente a sus líderes". Tampoco se conoce si la propuesta incluye la salida de las tropas de Gadafi de las ciudades, como exigen los rebeldes. Ramtane sí indicó que la propuesta de la UA contempla un alto el fuego inmediato, la promoción del diálogo nacional, la protección de los extranjeros residentes en Libia y una extensión de la asistencia humanitaria.
Mientras los representantes de la UA se reúnen con los dirigentes rebeldes para explicarles la propuesta, cientos de personas se concentran ante el hotel de Bengasi donde se desarrolla el encuentro. Los manifestantes insisten también en que el líder libio debe dejar el poder y retirar sus tropas del terreno.
Pese a que la influencia de la UA no es enorme, ni por su poderío diplomático ni por su escasa capacidad para imponer sanciones económicas o militares, el anuncio abre un primer camino a las negociaciones. Mientras se suceden los ataques de la OTAN, la llegada de la delegación africana causó expectación en Trípoli. La solución africana se ve como algo natural en Libia, dado el panafricanismo del que presume el dictador.
Zuma se mostró cariñoso con Gadafi en su alocución ante la prensa, refiriéndose en todo momento a él como "el hermano líder", y pidió a la OTAN que cese los bombardeos. "Debemos darle una oportunidad al alto el fuego", dijo el mandatario. Sin embargo, la Alianza, pese a que oficilamente "toma nota" de la propuesta africana y "da la bienvenida a todas las contribuciones internacionales", continuará atacando a las fuerzas de Gadafi si amenazan a los civiles, según asegura un oficial aliado bajo condición de anonimao.
El mandatario sudafricano llegó a Trípoli al frente de una delegación de la Unión Africana (UA) integrada por los presidentes de Mali, Amadu Tumani Turé; República del Congo, Denis Sassu Nguesso, y Mauritania, Mohamed Uld Abdelaziz, así como por el ministro ugandés de Asuntos Exteriores, Sam Kutesa. Los presidentes aterrizaron por separado y en avión con el permiso de la OTAN para sobrevolar la zona de exclusión. A su llegada a la capital libia, los delegados fueron recibidos por el general Mustafa Mohamed Al Karrubi, miembro del Consejo de la Revolución. Poco después se desplazaron a la residencia de Gadafi, para pedirle una tregua en los combates, que han dejado al menos 23 muertes desde el sábado Ajdabiya (este) y Misrata (oeste), dos ciudades que, según la OTAN están en situación "desesperada".
Bombardeos de la OTAN
Este avance diplomático llegó en el mismo día en el que los bombardeos de la OTAN lograron detener la ofensiva de las tropas leales a Gadafi contra la ciudad oriental de Ajdabiya, e impidieran in extremis que la crucial plaza de Ajdabiya, última gran población que precede a Bengasi, fuera conquistada por segunda vez por los soldados del dictador, informa Juan Miguel Muñoz. Tras 15 días en los que la Alianza ha sido criticada por los rebeldes por su escasa acción, a los cazas les bastó con abrasar una columna de 11 carros de combate y 6 vehículos de transporte en los que perecieron una veintena de uniformados.
La aviación aliada machacó los blindados del Ejército y los insurgentes se adueñaron de esta ciudad de 100.000 habitantes que solo acoge ahora a los hombres que luchan. Dos días de intensos bombardeos, que han dejado decenas de cadáveres de ambos bandos, llegaban a su fin.
Sin embargo, la situación sigue siendo crítica en la tercera ciudad del país, Misrata, el único bastión rebelde en el oeste del país y sometida a un intenso asedio desde semanas. Tras los bombardeos aliados de ayer en los alrededores de la localidad, las tropas de Gadafi han vuelto a atacar, con misiles Grad, de fabricación rusa, según ha informado un portavoz rebelde a Reuters. Cinco personas han muerto más de 20 han resultado heridas esta madrugada tras un bombardeo de las fuerzas del dictador, según ha contado un rebelde a la cadena Al Yazira.
La intervención de la OTAN de ayer logró destruir 14 tanques de las tropas de Gadafi en las afueras de la ciudad, en la que francotiradores de ambos bandos se enfrentan desde hace semanas y se habla de miles de muertos, aunque son cifras imposibles de confirmar. Unos 6.000 trabajadores extranjeros, la mayoría egipcios y africanos, han quedado atrapados a la espera de ser recogidos en los barcos fletados por la organización para salir del país, según Cruz Roja.
Unicef ha pedido el fin de los bombardeos sobre la ciudad, donde "muchos niños han resultado muertos, heridos y privados de sus necesidades más básicas por los combates". La responsable para Oriente Próximo y el norte de África, Shahida Azfar, ha pedido "esfuerzos extraordinarios" para proteger a los menores, en un comunicado en el que se denuncia la muerte de al menos 20 niños, entre ellos uno de nueve meses, después de un mes y medio de combates.
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ÁLVARO DE CÓZAR / AGENCIAS | Trípoli / Bengasi 11/04/2011
Los rebeldes libios estudiarán el plan para detener la guerra planteado por la Unión Africana (UA) y aceptado anoche por Muamar el Gadafi, pero siguen condicionando cualquier alto el fuego a la salida del dictador y al repliegue de sus tropas de las ciudades. Así lo ha hecho saber un portavoz del Consejo Nacional de Transición (CNT) antes del inicio de la reunión, que tiene lugar en estos momentos, entre la delegación de la UA desplazada a Bengasi y los dirigentes rebeldes. Las expectativas, por tanto, de alcanzar una solución diplomática al conflicto son bajas, mientras los combates siguen sobre el terreno y castigan sobre todo la población de Misrata.
Jacob Zuma, el presidente de Sudáfrica anunció anoche ante los periodistas reunidos en el palacio de Bab Azizia, en Trípoli, que Gadafi había aceptado la hoja de ruta planteada por la UA para detener el conflicto que vive el país desde hace dos meses, cuando comenzó un levantamiento popular contra el dictador. No han trascendido demasiados detalles sobre el contenido del documento, sobre todo respecto a las dos principales exigencias rebeldes.
"El pueblo libio ha dejado muy claro que Gadafi debe irse, pero consideraremos la propuesta una vez que tengamos más detalles, y responderemos", ha dicho esta mañana el portavoz rebelde Mustafa Gheriani.
La posibilidad de que Gadafi abandone el poder fue discutida en la reunión de anoche, según reveló el comisionado de Paz y Seguridad del organismo regional, Ramtane Lammara. "Ha habido alguna discusión sobre esto, pero no puedo contar nada, debe continuar siendo confidencial", ha dicho Ramtane, quien señaló que "debe ser el pueblo libio el que elija democráticamente a sus líderes". Tampoco se conoce si la propuesta incluye la salida de las tropas de Gadafi de las ciudades, como exigen los rebeldes. Ramtane sí indicó que la propuesta de la UA contempla un alto el fuego inmediato, la promoción del diálogo nacional, la protección de los extranjeros residentes en Libia y una extensión de la asistencia humanitaria.
Mientras los representantes de la UA se reúnen con los dirigentes rebeldes para explicarles la propuesta, cientos de personas se concentran ante el hotel de Bengasi donde se desarrolla el encuentro. Los manifestantes insisten también en que el líder libio debe dejar el poder y retirar sus tropas del terreno.
Pese a que la influencia de la UA no es enorme, ni por su poderío diplomático ni por su escasa capacidad para imponer sanciones económicas o militares, el anuncio abre un primer camino a las negociaciones. Mientras se suceden los ataques de la OTAN, la llegada de la delegación africana causó expectación en Trípoli. La solución africana se ve como algo natural en Libia, dado el panafricanismo del que presume el dictador.
Zuma se mostró cariñoso con Gadafi en su alocución ante la prensa, refiriéndose en todo momento a él como "el hermano líder", y pidió a la OTAN que cese los bombardeos. "Debemos darle una oportunidad al alto el fuego", dijo el mandatario. Sin embargo, la Alianza, pese a que oficilamente "toma nota" de la propuesta africana y "da la bienvenida a todas las contribuciones internacionales", continuará atacando a las fuerzas de Gadafi si amenazan a los civiles, según asegura un oficial aliado bajo condición de anonimao.
El mandatario sudafricano llegó a Trípoli al frente de una delegación de la Unión Africana (UA) integrada por los presidentes de Mali, Amadu Tumani Turé; República del Congo, Denis Sassu Nguesso, y Mauritania, Mohamed Uld Abdelaziz, así como por el ministro ugandés de Asuntos Exteriores, Sam Kutesa. Los presidentes aterrizaron por separado y en avión con el permiso de la OTAN para sobrevolar la zona de exclusión. A su llegada a la capital libia, los delegados fueron recibidos por el general Mustafa Mohamed Al Karrubi, miembro del Consejo de la Revolución. Poco después se desplazaron a la residencia de Gadafi, para pedirle una tregua en los combates, que han dejado al menos 23 muertes desde el sábado Ajdabiya (este) y Misrata (oeste), dos ciudades que, según la OTAN están en situación "desesperada".
Bombardeos de la OTAN
Este avance diplomático llegó en el mismo día en el que los bombardeos de la OTAN lograron detener la ofensiva de las tropas leales a Gadafi contra la ciudad oriental de Ajdabiya, e impidieran in extremis que la crucial plaza de Ajdabiya, última gran población que precede a Bengasi, fuera conquistada por segunda vez por los soldados del dictador, informa Juan Miguel Muñoz. Tras 15 días en los que la Alianza ha sido criticada por los rebeldes por su escasa acción, a los cazas les bastó con abrasar una columna de 11 carros de combate y 6 vehículos de transporte en los que perecieron una veintena de uniformados.
La aviación aliada machacó los blindados del Ejército y los insurgentes se adueñaron de esta ciudad de 100.000 habitantes que solo acoge ahora a los hombres que luchan. Dos días de intensos bombardeos, que han dejado decenas de cadáveres de ambos bandos, llegaban a su fin.
Sin embargo, la situación sigue siendo crítica en la tercera ciudad del país, Misrata, el único bastión rebelde en el oeste del país y sometida a un intenso asedio desde semanas. Tras los bombardeos aliados de ayer en los alrededores de la localidad, las tropas de Gadafi han vuelto a atacar, con misiles Grad, de fabricación rusa, según ha informado un portavoz rebelde a Reuters. Cinco personas han muerto más de 20 han resultado heridas esta madrugada tras un bombardeo de las fuerzas del dictador, según ha contado un rebelde a la cadena Al Yazira.
La intervención de la OTAN de ayer logró destruir 14 tanques de las tropas de Gadafi en las afueras de la ciudad, en la que francotiradores de ambos bandos se enfrentan desde hace semanas y se habla de miles de muertos, aunque son cifras imposibles de confirmar. Unos 6.000 trabajadores extranjeros, la mayoría egipcios y africanos, han quedado atrapados a la espera de ser recogidos en los barcos fletados por la organización para salir del país, según Cruz Roja.
Unicef ha pedido el fin de los bombardeos sobre la ciudad, donde "muchos niños han resultado muertos, heridos y privados de sus necesidades más básicas por los combates". La responsable para Oriente Próximo y el norte de África, Shahida Azfar, ha pedido "esfuerzos extraordinarios" para proteger a los menores, en un comunicado en el que se denuncia la muerte de al menos 20 niños, entre ellos uno de nueve meses, después de un mes y medio de combates.
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