El conflicto de Oriente Próximo


Buques de guerra israelíes persiguen al barco irlandés que se dirige a Gaza
Dos embarcaciones de guerra interceptaron de madrugada el 'Rachel Corrie' a 55 kilómetros de la costa de la Franja, aunque de momento no lo han asaltado.- El barco con ayuda se niega por dos veces a atracar en el puerto de Ashdod
MARIANGELA PAONE | AGENCIAS - Madrid - 05/06/2010

La tripulación del barco irlandés con ayuda humanitari Rachel Corrie ha ignorado en dos ocasiones el llamamiento de los dos navíos militares de Israel que le acompañan desde esta mañana para que ponga rumbo al puerto israelí de Ashdod, según un portavoz del Ejército hebreo, quien asegura que "el barco irlandés sigue ruta hacia Gaza" pero precisó que a las 09.00 hora local (06.00) los navíos militares israelíes que le acompañan no habían procedido "aún" a su abordaje. Esta misma fuente ha indicado que el llamamiento era para que la tripulación de la embarcación irlandesa descargara la ayuda humanitaria que transporta en ese puerto israelí al norte de Gaza y conducirla desde allí a ese territorio palestino.

El Rachel Corrie ha sido interceptado esta madrugada por Israel a unos 55 kilómetros de la costa de la franja, ha informado a Reuters una portavoz de la Campaña de Solidaridad con Palestina de Irlanda, Freda Hughes. Miembros de esta ONG lograron contactar con Jenny Graham, una de los cinco activistas irlandeses que viajan a bordo del navío, y ésta les confirmó que dos buques de la Armada israelí habían interceptado su embarcación y llevaban más de dos horas siguiéndoles de cerca, aunque ha añadido que en ningún momento habían sido abordados. "Graham ha dicho que los equipos de comunicaciones habían sido inhibidos por la Armada israelí y que esperaban que su teléfono satélite también fuese bloqueado pronto. La señal era mala y no hemos podido determinar la localización exacta del Rachel Corrie", ha explicado Hughes en declaraciones divulgadas por la organización Free Gaza a través de un comunicado.




El Gobierno israelí avisó ayer de que no dejaría que el Rachel Corrie entrara en Gaza, mientras que los activistas que van a bordo se mostraron decididos a continuar a su navegación para llegar a la costa este mismo sábado. Los 20 ocupantes del barco irlandés, el último buque de la autodenominada flotilla de la libertad en dirigirse hacia la franja, estaban determinados a cumplir con su misión. Tampoco Israel cederá, según afirmó el ministro de Exteriores de Israel, el ultraderechista Avigdor Lieberman, citado por Reuters: "Pararemos el buque y cualquier otro barco que intente desafiar la soberanía de Israel. No hay posibilidad de que el Rachel Corrie llegue a Gaza".

Igual de contundente fue Jenny Graham, una de las activistas que, en conversación por teléfono vía satélite desde el navío irlandés, desmintió los rumores de una suspensión de la expedición y confirmó la intención de llegar a destino a primera hora de hoy. "Queremos llegar cuando ya sea de día", aseguró Graham, explicando así por qué se abandonó la idea barajada hasta el jueves de desembarcar anoche. El viernes por la tarde, el Rachel Corrie se encontraba a unas 120 millas (poco más de 200 kilómetros) de la costa. Los ocupantes del buque reiteraron que no aceptarán ningún desembarco que no sea en Gaza. El Ministerio de Exteriores israelí aseguró que garantizará el paso del buque siempre y cuando el desembarque se produzca en el puerto israelí de Ashdod.

"No tenemos interés en que haya un enfrentamiento", informó en una nota oficial el director general del ministerio, Yossi Gal. "Si el buque decide navegar hasta el puerto de Ashdod, nos aseguraremos de que llegue a salvo", decía el comunicado, "Israel está preparado para enviar la ayuda a Gaza, tras una inspección que garantice que no hay armas ni material bélico".

Los ocupantes del barco, que escapó el lunes del ataque israelí a la flotilla de la libertad porque se demoró en la isla de Malta por problemas técnicos, se encontraban de buen ánimo a pesar de la incertidumbre sobre la reacción de las autoridades israelíes. "Estamos preocupados por lo que pueda pasar, pero esperamos que todo vaya bien, que podamos llegar con seguridad, que no haya violencia", dijo Graham, irlandesa y miembro del Movimiento por la Libertad de Gaza. En el Rachel Corrie viajan otros cuatro irlandeses, entre ellos la Premio Nobel de la Paz Mairead Corrigan-MacGuire seis malayos y los miembros de la tripulación. En total, 20 personas.

"Tenemos que seguir nuestro viaje. Lo hacemos por el pueblo de Gaza y también por los compañeros que mataron el lunes. Queremos romper el bloqueo y entregar la ayuda", dijo Graham. En el ataque israelí del pasado lunes murieron nueve de los más de 700 ocupantes que intentaron llegar a Gaza en seis buques. "Nosotros somos pacíficos y queremos llegar a destino con dignidad. No queremos ninguna violencia, ningún enfrentamiento", repitió la activista, quien aseguró que no han tenido ningún contacto directo con las autoridades israelíes.

El Rachel Corrie (llamado así en recuerdo de la activista estadounidense que murió el 16 de marzo de 2003 aplastada por una excavadora israelí en la franja de Gaza cuando intentaba impedir la demolición de casas palestinas) transporta también unas 500 toneladas de cemento, cuadernos escolares, medicamentos y juguetes. El Gobierno irlandés pidió oficialmente a Israel que permita la llegada segura del barco a su destino. "Nosotros tenemos que seguir, no podemos pararnos por temor a lo que puede pasar", dijo Graham.


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