El conflicto de Oriente Próximo

Los tres activistas españoles abandonarán Israel en un avión rumbo a Estambul
El Gobierno israelí libera a todos los activistas encarcelados para completar el proceso de deportación.- Con esta decisión, Israel cumple las exigencias de la comunidad internacional y se libera de un problema
EL PAÍS | AGENCIAS - Jerusalén/Madrid - 02/06/2010
Los tres activistas españoles detenidos por su participación en la Flotilla de la Libertad están a la espera en un aeropuerto de Tel Aviv del avión en el que abandonarán Israel rumbo a Estambul. Laura Arau, Manuel Tapial, David Segarra forman parte del grupo de más de 600 personas que Israel ha puesto en libertad desde primeras horas de hoy para completar el proceso de deportación a sus respectivos países.
Así lo ha confirmado esta mañana en rueda de prensa el Delegado General de Palestina en España, Musa Amer Odeh, que ha confirmado que vicecónsul español en Tel Aviv le ha transmitido la noticia aunque no se sabe a qué aeropuerto han sido trasladados los activistas y tampoco cuando abandonarán suelo israelí, informa Mariangela Paone. Odeh ha condenado la acción militar israelí del pasado lunes y la ha calificado de "secuestro y piratería en aguas internacionales. Ha sido una acción asesina". Por su parte, el padre de Manuel Tapial ha expresado la alegría del retorno de su hijo pero ha tenido un recuerdo para los nueve peronas que murieron en el buque Mavi Marmara: "Yo podré finalmente abrazar a mi hijo pero habrá gente que no podrá hacerlo".
Horas antes, en declaraciones a la agencia EFE, la madre del periodista valenciano David Segarra, Cristina Soler, ha lamentado que las autoridades españolas desconocieran "el aeropuerto al que están siendo trasladados, el avión que van a coger o el destino del vuelo". La madre de Segarra ha asegurado que el Gobierno israelí ha sido "canalla hasta el final", ya que no ha entregado a los activistas a sus embajadas o consulados, sino que "les han metido en autobuses sin informar de a qué aeropuerto los trasladan". Además, ha señalado que Israel "ha impedido el acceso al cónsul español y a los demás cónsules" al centro de detención, y ha trasladado a los detenidos "rodeados de una fuerte custodia policial".
Algunos activistas, alrededor de 120 de países musulmanes que no mantienen relaciones con Israel, han abandonado Israel por la frontera con Jordania, después de que el Gobierno de Amán se comprometiese a colaborar para repatriarles. Las autoridades israelíes tiene previsto completar el proceso de repatriación antes de 48 horas.
Embrollo legal
Israel ordenó anoche resolver por la vía directa, esto es libertad inmediata, sin papeleos ni intervenciones judiciales. La presión internacional, por un lado, y el embrollo legal que suponía considerar como inmigrantes ilegales a gente que llegó a Israel a punta de pistola, por otro, han empujado a Benjamin Netanyahu a tomar esa decisión de urgencia. Ya durante toda la jornada se habían ofrecido facilidades a quienes quisieran embarcar en un vuelo. Bastaba firmar un documento de voluntariedad para conseguir un billete de salida. Ni siquiera, pese a la oposición de varios ministros, se investigaba la posible implicación de algunos de los miembros de la flotilla de activistas en los violentos enfrentamientos a bordo de Mavi Marmara . A media tarde se decidió enviar en autobús hacia Jordania a 124 activistas árabes, ciudadanos de paises sin relaciones diplomáticas con Israel, para que se les repatriara desde Ammán, informa Enric González.
Unos 50 pasajeros de la flotilla aceptaron la deportación inmediatamente después de ser desembarcados e interrogados en el puerto de Ashdod. Los demás se negaron, para no admitir la legalidad de la detención y para expresar su protesta. Las autoridades diplomáticas y consulares de los distintos países afectados recomendaban, sin embargo, la firma, porque entendían que no suponía ningún reconocimiento de nada. Antes de que Israel anunciara la puesta en libertad de todos los detenidos, seguían siendo mayoría quienes mantenían la negativa a firmar el documento.
La mayoría de los activistas detenidos, unos 490 de 35 países distintos , han permanecido desde su llegada a Israel en el centro penitenciario de Bersheba, entre ellos los tres españoles. El embajador de España en Tel Aviv, Álvaro Iranzo, señaló que habían recibido la visita de una representación consular, habían podido hablar con sus familias y no habían expresado quejas por el tratamiento carcelario.
Las autoridades israelíes han decidido aplicar, a quienes no abandonaran voluntariamente el país, la legislación sobre inmigración ilegal. No tiene mucho sentido, ya que los detenidos habían entrado en Israel a punta de pistola. Dicha legislación, pensada para inmigrantes ilegales ya con un cierto tiempo de residencia, permite además apelar ante cualquier decisión judicial, lo que potencialmente podría hacer que cada caso durara meses. Con el riesgo, para Israel, de que los tribunales no compartieran el complejo razonamiento por el cual resultaría legal abordar un barco en alta mar , detener a sus ocupantes y considerarles inmigrantes sin papeles. En general, los internados en el centro penitenciario no parecían dispuestos a prolongar más de lo necesario su estancia, pero sí a ofrecer una resistencia pasiva y a no reconocer nada con su firma.
Un problema específico era el representado por una cantidad indeterminada de activistas turcos que habían destruido o arrojado al mar sus pasaportes, por lo que era necesario identificarles antes de tramitar la deportación. Por el momento, no había sido presentada ninguna acusación contra los activistas que participaron en la desigual batalla a bordo del Mavi Marmara , pero la opción seguía abierta.
Otro problema específico era el del jeque Raed Salah, uno de los más influyentes líderes espirituales y políticos de la comunidad árabe del norte de Israel. Salah, de quien en un primer momento se dijo que había resultado gravemente herido, seguía detenido sin cargos pese a poseer la ciudadanía israelí.
Israel repatría a las familias de la delegación diplomática en Turquía
El ministerio de Exteriores israelí ha ordenado el regreso de las familias de los diplomáticos que trabajan en Ankara y Estambul, según publica hoy el diario israelí Haaretz . El motivo es el temor a las represalias por el ataque contra la Flotilla de la Libertad en el que murieron nueve personas, en su mayoría de nacionalidad turca. Algunas de las familias de los diplomáticos ya se encuentran en suelo israelí y otras llegarán a lo largo del miércoles.
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