Conflicto de Ucrania
Merkel y Hollande presentan hoy a Putin su plan de paz para Ucrania
La propuesta franco-alemana no ha trascendido pero fuentes cercanas a Kiev afirman que el objetivo es "congelar el conflicto" con el despliegue de fuerzas de pacificación
EFE / El País Kiev 6 FEB 2015 - 09:27 CET
La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, presentarán este viernes al líder ruso, Vladímir Putin, su plan de paz para tratar de frenar el conflicto en el este de Ucrania. Merkel y Hollande llegarán a Moscú procedentes de Kiev, donde este jueves plantearon su iniciativa al presidente de Ucrania, Petró Poroshenko.
"Las partes apoyaron la solución pacífica del conflicto en la región de Donetsk y Lugansk y expresaron la esperanza de que Rusia esté interesada en ello", se afirma en comunicado de la presidencia ucrania sobre la reunión tripartita en Kiev.
Aunque no se ha revelado el contenido del plan franco-alemán, fuentes cercanas a la presidencia ucrania indicaron que el objetivo de la propuesta es "congelar el conflicto" como en Transnistia, la región separatistas moldava, con el despliegue de fuerzas de pacificación. En cualquier caso, las autoridades de Ucrania insisten en que no aceptarán ninguna fórmula de arreglo que cuestione la integridad territorial y la soberanía del país.
No obstante, podrían haberse evidenciado discrepancias sobre el envío de un contingente de cascos azules en el este de Ucrania. Según confirmó el propio Poroshenko, Ucrania no desea pacificadores internacionales. Sin embargo, en Moscú, el portavoz oficial del ministerio de Exteriores de Rusia, Aleksandr Lukashevich, dijo que especialistas de este departamento están estudiando la posibilidad de un contingente pacificador de la ONU para el este de Ucrania.
"Lo más importante es la paz, pero no estudiaremos nada que ponga en duda la integridad territorial, la soberanía, la independencia y el futuro europeo" de Ucrania, declaró el primer ministro ucranio, Arseni Yatseniuk, tras reunirse este jueves en Kiev con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry. Sin embargo, no es descartable que Hollande y Merkel hayan intentado convencer a los dirigentes ucranios de la conveniencia de revisar sus posiciones, dado que Ucrania no controla sus fronteras orientales, el conflicto está de hecho internacionalizado y el nivel de violencia es creciente y difícil de tolerar en una región europea.
Los nuevos intentos diplomáticos para frenar la guerra que estalló hace nueve meses en el este de Ucrania han sido emprendidos tras el recrudecimiento de las acciones militares, que han multiplicado los muertos entre la población civil y los combatientes. En las últimas semanas, los separatistas prorrusos han logrado importantes avances y han estrechado el cerco sobre la estratégica ciudad de Debáltsevo, en la región de Donetsk, que es ahora el epicentro de los combates más cruentos.
Según la ONU, más de 5.300 personas han muerto en el este de Ucrania desde que estalló el conflicto.