El Ejército israelí intensifica los bombardeos sobre la Franja de Gaza

Israel y Palestina se enzarzan en la mayor escalada de violencia en el conflicto desde 2008 Netanyahu advierte de que “hará lo necesario” para proteger a sus ciudadanos

Mueren 22 personas víctimas del fuego cruzado

 

 
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El intercambio de proyectiles sobre los cielos de la franja de Gaza y el sur de Israel crece en intensidad. No hay visos de que el enfrentamiento vaya a amainar. Al contrario. Durante la noche del jueves el Ejército israelí ha intensificado sus ataques sobre la Franja de Gaza. Los proyectiles incluso han alcanzado la Ciudad de Gaza en las primeras horas del viernes, según informa AFP. "Ha habido 130 ataques durante la noche", ha asegurado Islam Shahwan, portavoz del ministerio del Interior de Hamás.
Los nuevos ataques lanzados por Israel se han recrudecido después de que dos cohetes palestinos alcanzaran incluso el área metropolitana de Tel Aviv, en el centro del país, durante la noche de este jueves. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, advirtió al mundo en inglés, para que no hubiera dudas, que “Israel está preparado para hacer lo necesario para proteger a sus ciudadanos”. Sus palabras indicaban que a la operación Pilar Defensivo con la que Israel aspira a “destruir los arsenales y eliminar a los líderes [del grupo islamista Hamás]” le queda todavía camino por recorrer. Al menos 19 palestinos y tres israelíes han muerto desde que el miércoles un asesinato selectivo israelí matara al jefe militar de Hamás y desatara un ciclo de violencia sin precedentes en los últimos cuatro años.
Palestinos de Gaza portan el cuerpo de Ahmed Yabari, jefe militar de Hamás muerto ayer en un ataque israelí. / MOHAMMED SALEM (REUTERS)

El dirigente de Hamás, Jaled Meshal, tampoco ofreció un mensaje mucho más conciliador. “Continuaremos la resistencia”, dijo en una conferencia en Jartúm. Poco después, la Yihad Islámica se atribuía el lanzamiento de un misil de fabricación iraní en dirección a Tel Aviv, donde sonaron las sirenas, por primera vez desde la guerra del Golfo, desatando el pánico. “Hemos ampliado el radio de la batalla para alcanzar Tel Aviv”, dijo la Yihad islámica en un comunicado. Un proyectil cayó en el mar y otro en una zona deshabitada en la periferia de la ciudad, pero el ministro de Defensa, Ehud Barak, advirtió a los palestinos que “pagarán un precio” y confirmó la movilización de 30.000 reservistas.
Durante el jueves, los habitantes de Gaza apenas se atrevían a salir de sus casas más allá de lo imprescindible. La noche del miércoles, en cuanto las noticias de la muerte de Ahmed Yabari, el jefe de Hamás, se propagaron por la franja, la población se concentró en las tiendas para hacer acopio, sobre todo, de gasolina, pan, queso y leche. “Fuimos corriendo al supermercado. Hoy ya no hemos salido. No es seguro”, dice Farah Abu Qasem, una maestra encerrada con su familia en su casa de Deir el Balah, en el centro de la franja. Como ella, muchos habitantes temen que lo peor esté por llegar.
El Ejército israelí lanzó desde el aire octavillas a la población, en las que pedía a los residentes que “por su propia seguridad, eviten su presencia en las proximidades de agentes e instalaciones de Hamás”. La advertencia resulta casi de imposible cumplimiento en la franja de Gaza, uno de los lugares más densamente poblados del mundo y donde las comisarias u otros centros oficiales se encuentran pared con pared con los edificios residenciales. Prueba de ello es que en los últimos ataques considerados “quirúrgicos” por Israel, murieron diez civiles, dos de ellos menores. Además, unos 150 han resultado heridos.
Las columnas de humo se elevaron durante todo el jueves, repartidas por distintos puntos de la franja. Daban testimonio de los misiles que han destrozado “hasta 200 lugares de actividad terrorista”, según la versión del Ejército israelí. Son lugares en el que los grupos armados palestinos almacenan armamento y desde donde lanzan cohetes como los que el jueves mataron a tres israelíes en Kyriat Malaji, al sur de Israel e hirieron a un niño de gravedad. Más de 270 proyectiles han salido disparados de Gaza desde el miércoles, según el recuento israelí. Más de 130 fueron interceptados por la llamada cúpula de acero, sin llegar a su destino.
Los líderes israelíes mientras, no acaban de concretar si habrá una invasión terrestre de la franja ni si se encuentran, como temen muchos habitantes en Gaza, a las puertas de una reedición de la operación Plomo Fundido, la que arrasó la franja en las navidades de 2008. Los observadores coinciden en señalar que las circunstancias han cambiado. No solo porque la primavera árabe encumbró al islamismo político en Egipto. Sino también porque según Ephraim Halevy, exdirector del Mossad, “Hamás y los otros grupos aprendieron la lección de Plomo Fundido. Se han reorganizado. Están más preparados”, opina por teléfono. “Las circunstancias ahora son más complejas”, añade.

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