Annan se reúne con El Asad para buscar una salida al conflicto sirio
El enviado de la ONU desea que se negocie la creación de un Gobierno transitorio
El nuevo Ejecutivo promovido deberá incluir representantes del régimen y de la oposición
Según el presidente sirio, Estados Unidos es uno de los mayores obstáculos para la paz
Agencias Damasco 9 JUL 2012 - 08:49 CET11
Kofi Annan es recibido por el viceministro de Exteriores sirio, Faisal Mekdad, en Damasco. / YOUSSEF BADAWI (EFE)
El enviado de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, se reúne hoy en Damasco con el presidente sirio, Bachar el Asad, para buscar una solución al conflicto entre el Gobierno y los opositores, iniciado en marzo de 2011.
Tras el fracaso del plan del mediador de Naciones Unidas, que estipulaba un alto el fuego, en vigor desde el 12 de abril y violado por las partes, Annan llega a Damasco con una nueva iniciativa lanzada por el Grupo de Acción para Siria (integrado por China, Rusia, EEUU, Francia, el Reino Unido, Turquía, la Liga Árabe, la ONU y la UE). Esa nueva propuesta, respaldada por el propio Annan, sugiere la formación de un Gobierno transitorio que incluya a representantes del régimen sirio y de la oposición.
El Asad criticó este jueves a Estados Unidos y a los demás países que, según él, son “el mayor obstáculo” a la solución del conflicto. En una entrevista para el canal alemán Das Erste, el presidente sirio acusó a estos países de no desear el éxito del plan de paz y de ofrecer apoyo político, armas y dinero a los terroristas sirios.
La secretaria de Estado americana, Hillary Clinton, advirtió este domingo de que las fuerzas de la oposición siria son cada vez más efectivas a la hora de defenderse. "Cuanto antes cese la violencia y comience un proceso de transición política, no solo morirá menos gente, sino que habrá más posibilidades de salvar al Estado sirio de un asalto catastrófico que sería muy peligroso no solo para Siria, sino para la región", dijo al margen de la Conferencia sobre Afganistán organizada este domingo en Tokio.
Kofi Annan llegó ayer al Hotel Dama Rose de Damasco acompañado del viceministro de Asuntos Exteriores sirio, Faisal Mekdad. En este hotel se alojan los observadores de Naciones Unidas en Siria desde que interrumpieron sus inspecciones, el pasado 16 de junio, a raíz del incremento de la violencia. Es la tercera vez que Annan visita el país desde que asumió el puesto de enviado de la ONU y la Liga Árabe para Siria, el pasado mes de febrero.
Annan ha reconocido en una entrevista con el diario francés Le Monde este sábado que la comunidad internacional no había “cumplido” su misión en Siria. “Y quizá no exista ninguna garantía de que vaya a cumplirla”, ha añadido.
El diplomático ha abogado por implicar a Irán, uno de los mayores aliados de Damasco, en la solución del conflicto, una idea que no ha sido del gusto de los americanos y de los europeos, que mantienen un pulso con Teherán por el programa nuclear del país persa.
El Consejo Nacional Sirio (CNS), principal órgano de la oposición en el exilio, ha criticado hoy en un comunicado la visita de Annan, al considerar que el fracaso de su misión hace necesaria una acción internacional urgente "bajo el capítulo VII" de la carta de la ONU. Ese capítulo prevé medidas coercitivas en caso de amenazas a la paz, desde sanciones económicas hasta el uso de la fuerza militar. El CNS acusa, asimismo, al enviado de la ONU de reunirse con símbolos del régimen, mientras que se negó a participar este viernes en la conferencia de los Amigos del Pueblo Sirio en París.
Opositores a Bachar el Asad han informado este lunes de que se han producido enfrentamientos entre el Ejército y las tropas rebeldes en Alepo (norte), Deir al Zor (noreste), Homs (oeste), Deraa (sur) y los alrededores de Damasco. Algunos aseguran haber oído disparos en la capital.
Este domingo el Ejército sirio retomó los bombardeos en el este y el norte del país, y lanzó ataques sobre Al Qusayr y Rastan, dos bastiones rebeldes en la provincia de Homs, según el Observatorio sirio de los derechos humanos (OSDH). Estos enfrentamientos causaron 99 muertes —entre ellas las de 61 civiles—, según el OSDH, organización situada en Reino Unido que se apoya en una red de militantes y de testigos en Siria.
Desde que comenzó en marzo de 2011, el conflicto sirio ha provocado la muerte de más de 17.000 personas, de las cuales dos tercios eran civiles, según este organismo. La violencia se ha incrementado desde la entrada en vigor el 12 de abril del alto al fuego previsto por el plan de paz de Annan.
Las restricciones impuestas a la prensa por las autoridades sirias y la decisión de la ONU de dejar de contabilizar las muertes impiden obtener un balance independiente sobre las consecuencias del conflicto.
