EUROPA CONVULSA : Sarkozy y Merkel abren en París una semana crucial para el euro
Los dos líderes europeos apuestan por reformar los tratados de la UE con estrictos controles contra el déficit
Merkel y Sarkozy discrepan sobre el papel del BCE en la crisis de la deuda
El País Madrid 5 DIC 2011 - 08:52 CET
Nicolas Sarkozy y Angela Merkel, a finales de noviembre en Estrasburgo. / EFE
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, se reúnen este lunes a mediodía en París en una cita crucial en la que intentarán acercar posturas para perfilar el trascendental Consejo Europeo que se celebrará los próximos 8 y 9 de diciembre en Bruselas. El encuentro se presenta como la última oportunidad de los líderes europeos para salvar el euro de la crisis de la deuda que amenaza con llevarse por delante a la moneda única. Merkel y Sarkozy intentarán pactar nuevas condiciones de estabilidad para el euro, pero discrepan sobre la necesidad de una intervención inmediata para aliviar la presión de la deuda.
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El presidente francés propone refundar la Unión Europea junto a Alemania Una cumbre con poco margen para evitar el desastre Guía para no perderse en la negociación de la nueva UE La clave para encontrar una salida al atolladero es que las dos grandes potencias europeas, Francia y Alemania, acerquen posturas sobre la disciplina fiscal, es decir, sobre los mecanismos para contener el abultado déficit de los Estados y sancionar a los incumplidores. El objetivo es construir un gobierno económico europeo con una política fiscal y presupuestaria común.
Alemania quiere que el Tribunal de Justicia de Luxemburgo y un supercomisario europeo tengan autoridad sobre los presupuestos de los países miembros y capacidad para imponer duras sanciones a los incumplidores. Francia recela de esta fórmula, que supone un cesión de soberanía capital.
El almuerzo de trabajo que compartirán Sarkozy y Merkel se produce después de que ambos pronunciaran la semana pasada sendos discursos en sus respectivos países, en los que avanzaron su intención de modificar los tratados europeos. De la cita entre los mandatarios del eje franco-alemán que muchos medios de comunicación sintetizan como Merkozy, fundiendo los apellidos de ambos, se espera que salgan "proposiciones" para "garantizar el futuro de la zona euro", según palabras del presidente francés.
El pasado jueves, en su discurso en Tolón, en el sur de Francia, Sarkozy aseguró que "Europa no es una elección, sino una necesidad" y abogó por una "refundación" de la UE. Se trata de un golpe de timón del jefe del Estado francés, que inicialmente había mostrado reservas ante la línea esbozada por Berlín, y que parte de los medios de comunicación franceses entienden como una capitulación de París ante Berlín.
Un día más tarde y ante el Bundestag, la cámara alta del Parlamento alemán, Merkel insistió en la conveniencia de modificar los tratados europeos para dejar atrás la crisis de deuda y volvió a rechazar medidas como la emisión de eurobonos o una mayor acción del Banco Central Europeo (BCE) para adquirir deuda de los países en dificultades, como le reclama Francia.
"La crisis no se resuelve de un solo golpe, no hay una solución mágica como muchos parecen creer. Se trata de un proceso que durará años", auguró la canciller alemana, quien abogó por introducir en los tratados reglas más rígidas y sanciones automáticas para aquellos que no cumplen los objetivos de mayor disciplina presupuestaria.
Reforma de los tratados de la UE
La reforma de los tratados que ambicionan Francia y Alemania, que buscan también una unión en materia fiscal, se propondrá a los veintisiete Estados miembros de la UE en el consejo del jueves y el viernes. En caso de rechazo, se buscaría el acuerdo de los 17 países que conforman la eurozona, una modificación equivalente pero jurídicamente mucho más sencilla y que sortearía el obstáculo de países escépticos, como el Reino Unido.
El primer ministro británico, David Cameron, ha mostrado su disconformidad con la reforma de los tratados. Tras reunirse el viernes pasado con Sarkozy en París hizo saber que no cree que esa reforma sea necesaria.
"Al final de lo que se trata es de convencer a los mercados de que las instituciones del euro defenderán, protegerán y respaldarán la moneda con todos los medios de los que disponen, pero también combatiendo la falta de competitividad de algunas economías europeas", argumentó Cameron.
Una de las propuestas que apoyan Merkel y Sarkozy consiste en sustituir la obligada unanimidad para aprobar determinadas cuestiones en la zona del euro por una mayoría cualificada, que facilitaría la toma de decisiones. Entre el encuentro entre el presidente francés y la canciller alemana del lunes en París y el Consejo Europeo que se iniciará con una cena en Bruselas el próximo jueves, se producirá otro contacto entre algunos de los líderes europeos el próximo jueves en Marsella, en el marco del la reunión de Partido Popular Europeo (PPE).
En esa cita, en el próximo presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, dará a conocer a "los más importantes dirigentes europeos" su posición ante la situación económica, en palabras del líder del Partido Popular en España.
