El agravamiento de la crisis

El Constitucional alemán valida la ayuda a Grecia El tribunal rechaza el recurso contra la participación del Estado en el primer rescate aunque reclama que el Parlamento tenga más participación en un futuro. -Merkel celebra que la decisión respalda su política JUAN GÓMEZ - Berlín - 07/09/2011 El Tribunal Constitucional de Alemania ha rechazado las alegaciones presentadas contra la participación del Estado en el primer rescate a Grecia, con lo que avala la actuación del Gobierno de Angela Merkel en el plan de ayuda al país mediterráneo de 2010 y elimina una de las muchas incógnitas que se ciernen sobre el futuro de la crisis, lo que ha sido recibido positivamente en los mercados. Eso sí, según ha anunciado el presidente de la corte, el Tribunal ha reclamado que el Parlamento tenga más participación en la toma de decisiones sobre futuros planes de ayuda. La corte con sede en Karlsruhe ha advertido de que su decisión no debe ser interpretada como un cheque en blanco para que el Ejecutivo saque adelante la participación de Alemania en el segundo paquete de ayuda a Grecia y la ampliación del fondo de rescate que debe ser aprobada por el Parlamento (Bundestag) el próximo 29 de septiembre. Para futuros rescates el Ejecutivo debe buscar la aprobación de la Comisión de Presupuestos del Parlamento, ha afirmado Andreas Vosskuhl, presidente del Tribunal Constitucional. "Las decisiones del Parlamento sobre los impuestos y los gastos son un elemento central del sistema democrático que establece la Constitución", ha añadido Vosskuhl antes de recordar que "como representantes de los ciudadanos, los diputados electos deben mantener el control sobre el destino de los fondos presupuestarios". Por este motivo, el tribunal ha subrayado que no puede producirse un automatismo en los pagos que socave los derechos de los diputados y ha reclamado que los paquetes de ayudas sean claramente definidos para que los parlamentarios tengan posibilidades de controlarlos e incluso de rechazarlos. Desde el Ejecutivo alemán, la propia Merkel ha celebrado que la decisión respalda "de manera absoluta" su política. Para Bruselas, "la sentencia confirma la compatibilidad de las medidas adoptadas hasta ahora en este contexto con la constitución alemana y es importante para la capacidad de la Unión y sus miembros para actuar ante la crisis de deuda soberana que afecta a algunos Estados miembros", según ha afirmado el portavoz de la Comisión Europea, Pia Ahrenkilde. Pese al visto bueno de los jueces, la democristiana Merkel (CDU) ni siquiera tiene asegurado el apoyo parlamentario de su coalición de Gobierno para lograr aprobar la aportación de Alemania al segundo rescate a Grecia y el refuerzo de los mecanismos de ayuda. El lunes por la tarde, los grupos democristianos (CDU/CSU) y liberal (FDP) ensayaron la votación de la ley para ampliar el EFSF de acuerdo con lo pactado en la cumbre europea del 21 de julio. El ensayo arrojó serias dudas sobre la mayoría de Merkel, aunque la decisión de hoy del Tribunal podría mover a algunos diputados que se oponen a estas medidas dentro de los partidos que componen la coalición de Gobierno. Si no la obtiene en la votación definitiva del 29 de septiembre, la canciller necesitará los apoyos de la oposición para sacar adelante la medida. Los 17 jefes de Estado y de Gobierno del euro acordaron en plena crisis de la deuda reforzar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF, por sus siglas en inglés) y conceder a Grecia un segundo paquete de ayudas financieras lo antes posible. Se requiere para ello la aprobación de los parlamentos nacionales. Merkel tiene menos de un mes para recuperar a los disconformes en las bancadas democristianas y liberales para aprobar la ley que permita la participación alemana. Para sus defensores, el EFSF debe contar con libertad de actuación y ser capaz de reaccionar inmediatamente ante dificultades financieras en Europa. Según sus críticos, un mecanismo capacitado para echar mano de cientos de miles de millones de euros (solo los avales alemanes para el fondo ascenderán a 211.000 millones) debería contar cada vez con la aprobación de los parlamentos. El derecho a fijar los presupuestos es una de las prerrogativas parlamentarias básicas en los sistemas democráticos. El Bundestag y el Gobierno federal llevan semanas en este pulso político. Por un lado están la canciller y su ministro de Hacienda, el también democristiano Wolfgang Schäuble (CDU). Por otro, los cada vez más reticentes parlamentarios de la coalición. En la votación de prueba del lunes por la tarde, la ley que permitirá la aportación alemana al EFSF obtuvo 14 votos en contra y 11 abstenciones de parlamentarios liberales y democristianos. La coalición de Merkel tiene 19 diputados más que la oposición. Si no obtiene la mayoría en sus propias filas, Merkel se juega la credibilidad e incluso la continuidad de su Gobierno hasta 2013. En cuanto a la aportación alemana al futuro EFSF, tanto los socialdemócratas del SPD como Los Verdes han anunciado ya que apoyarán la ley el 29 de septiembre. © EDICIONES EL PAÍS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200

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