Cameron garantiza la masiva presencia policial hasta el domingo


El primer ministro británico comparece de urgencia ante la Cámara de los Comunes y promete compensaciones a las víctimas de los saqueos


WALTER OPPENHEIMER | Londres 11/08/2011


David Cameron pareció dar por definitivamente controlados los disturbios que se han vivido en Londres, Birmingham y otras ciudades británicas entre la noche del sábado y la del martes. Tras la calma general que imperó en toda Inglaterra el miércoles por la noche, el primer ministro ha asegurado en el debate de urgencia que mantienen este mediodía los Comunes que la policía mantendrá los actuales espectaculares niveles de despliegue hasta el próximo domingo para asegurar que no rebrota la violencia.

El partido de la Liga de fútbol entre el Tottenham y el Everton, previsto para este sábado, será suspendido pero el resto de partidos del fin de semana, en la primera jornada de la temporada, se disputarán como estaba previsto pero a horas tempranas. Es quizás la señal más clara que puede lanzar el Gobierno para hacer que cale el mensaje de que el país ha recobrado la normalidad.

Con una cámara abarrotada de diputados que se han visto obligados a interrumpir durante 24 horas sus vacaciones veraniegas por segunda vez en unos pocos días -la primera interrupción se debió a la crisis de las escuchas ilegales del diario News of The World-, el primer ministro británico pareció poner más el acento en el futuro, en estudiar las causas que han provocado los saqueos y en asegurar que todos los afectados serán compensados que en la situación sobre el terreno en estos momentos.

Defendió el comportamiento de la policía con el argumento de que "se ha enfrentado al reto hasta ahora único de ver cómo mucha gente hacía lo mismo -básicamente, saquear- en sitios diferentes todos al mismo tiempo". Pero pareció lanzar una velada crítica al subrayar que "al principio la policía afrontó la situación demasiado como una cuestión de orden público en lugar de una situación fundamentalmente criminal". Aunque no descartó expresamente el uso del Ejército, precisó que eso es algo que tanto él como la policía consideran que ha de ser solo una medida de último recurso y aclaró después a preguntas de la oposición que si ha mencionado un posible papel del ejército no es tanto en esta crisis como en hipotéticos casos semejantes en el futuro.

Reducción de presupuestos policiales

Pese a las constantes presiones en ese sentido tanto del líder de la oposición, Ed Miliband, como de numerosos diputados, Cameron se negó a dar marcha atrás en los planes del Gobierno de reducir los presupuestos destinados a la policía e insistió en que hay margen para reducir ese gasto y al mismo tiempo incrementar la presencia de policías en la calle reduciendo sus actuales tareas en los despachos.

Cameron dio también garantías de que los comerciantes y particulares víctimas de los saqueos recibirán compensaciones, aunque no estén asegurados, y que el plazo para presentar las reclamaciones se incrementará de los 14 días a 42 días, además de instruir a Hacienda para que sea flexible con las empresas con problemas debido a los ataques, así como pedir a los ayuntamientos que flexibilicen las actuales regulaciones que dificultan la instalación de rejas en los comercios.

En materia de orden público, el primer ministro abogó por permitir a la policía que prohíba el uso de capuchas y máscaras en determinadas circunstancias y por investigar cómo actuar para que las redes sociales no puedan ser utilizadas para incitar la violencia.

Tras Cameron ha tomado la palabra la ministra del Interior británica, Theresa May, que ha vuelto a recalcar que los que han cometido delitos tienen que ser castigados y ha reconocido que la policía no respondió de modo adecuado durante los primeros momentos de los disturbios, según informa The Guardian.. Según la ministra, en algunas ocasiones los agentes no usaron la fuerza porque ya han sido criticados en el pasado por haber usado métodos violentos. "Hay algo profundamente erróneo" en nuestra sociedad, ha subrayado May La ministra ha señalado que el 90% de los 16.000 policías que se han desplegado en Londres eran agentes de la ciudad y que estima que el 6% de los jóvenes pertenecen a algún tipo de banda.



© EDICIONES EL PAÍS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200

Entradas populares de este blog

ELECCIONES EN ALEMANIA 2013

Una advertencia de Al Qaeda a Irán