Al menos seis muertos por disparos en Hama
Los tanques del Ejército sirio bloquean los accesos a la ciudad
REUTERS - Ammán - 05/07/2011
Al menos seis personas han muerto por los disparos de policías y partidarios del régimen en la ciudad de Hama, al norte de Damasco, según informan opositores sirios.
Hama es uno de los focos más activos en las revueltas contra el Gobierno y el presidente sirio Bachar el Asad intenta recuperar el control. Desde la pasada medianoche, tanques del Ejército rodean la ciudad.
Como respuesta, centenares de jóvenes bloquearon las calles centrales de Hama con maderas, contenedores y metales. Su intención es evitar el avance militar por miedo a que las fuerzas de seguridad del presidente ataquen la ciudad, según informaron testigos a Reuters.
Las revueltas populares sirias se han cobrado desde el pasado mes de marzo las vidas de más de 1.300 civiles y de 340 militares y policías, según el recuento del opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
Las protestas se recrudecen sobre todo en la ciudad de Hama desde las protestas que congregaron el pasado viernes a decenas de miles de vecinos. Dos días después de la manifestación, y sin explicar los motivos, Bachar el Asad destituyó al gobernador provincial Ahmed Jaled Abdulaziz.
En los últimos meses Hama, de unos 650.000 habitantes, se ha convertido en uno de los focos más activos contra el régimen. Hace un mes, cuando al menos 60 personas murieron en distintas manifestaciones en decenas de ciudades sirias, pero los peores enfrentamientos tuvieron lugar en Hama. Según activistas y el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, al menos 53 personas fallecieron entonces en esta ciudad.
En 1982 Hafez el Asad, padre del actual presidente, ordenó una matanza del Ejército sirio en la ciudad para sofocar una rebelión islamista. El bombardeo de la aviación matóaunas 15.000 personas.
Hama, símbolo de resistencia contra la represión de los Asad
En los últimos meses la ciudad siria de Hama se ha convertido en uno de los focos más activos contra Gobierno de Bachar el Asad, pero tradicionalmente ha sido un símbolo de la resistencia contra la represión del Ejército sirio. Esta ciudad ya ha sido en el pasado escenario de protestas contra el régimen de los Asad, duramente reprimidas por las fuerzas de seguridad. Allí el Ejército sirio llevó a cabo en 1982 la peor masacre en la reciente historia del país, con un bombardeo que causó entre 10.000 y 20.000 muertos, para aplacar una revuelta antigubernamental.
En Hama empezó en 1976 una rebelión de los grupos islámicos, lideradas por los Hermanos Musulmanes. En el enfrentamiento de esta organización islamista con los Asad se mezclan factores políticos y religiosos, ya que los Hermanos Musulmanes, suníes y conservadores, habían sido tradicionalmente el blanco del régimen sirio, en manos de la secta alauí de la corriente chií, y del partido Baas.
La rivalidad de esta formación política panárabe con los Hermanos Musulmanes se remontaba a las décadas anteriores y en Siria estalló a finales de los años setenta. En aquellos años Idlib, una provincia al noroeste fronteriza con Turquía y de mayoría suní pero con varias comunidades alauíes y cristianas, fue escenario de intermitentes insurrecciones islamistas, protagonizadas por los Hermanos Musulmanes. En 1980, el entonces presidente Hafez el Asad, padre del actual mandatario, ordenó a su hermano Rifaa que bombardeara Jisr al-Shughur, una de las principales ciudades de esta provincia. El ataque causó unos 200 muertos y acabó con la resistencia antigubernamental en Idlib.
Pero dos años después, en 1982, se produjo la peor masacre contra los opositores. Otra revuelta liderada por los Hermanos Musulmanes en Hama fue duramente reprimida por el Ejército sirio, bajo las órdenes del presidente de Hafez Al Assad, que llevó a cabo una política de tierra quemada contra la ciudad. La masacre fue conducida personalmente por el hermano menor del presidente, Rifaa el Asad. Hafez ordenó el bombardeo de Hama, que causó entre 10.000 y 20.000 muertos y puso fin a la presencia legal de Hermanos Musulmanes en el país. Desde entonces, en Siria la simple pertenencia a la organización es castigada con la muerte. Y como en los años ochenta hacían Hafez y Rifaaa, ahora el presidente Bachar el Asad y su hermano Maher, jefe de la Guardia Presidencial y de la Cuarta División y virtual jefe del Ejército, se reparten los papeles: uno se encarga de la administración y el otro de la represión contra la revuelta que sacude Siria desde marzo.
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REUTERS - Ammán - 05/07/2011
Al menos seis personas han muerto por los disparos de policías y partidarios del régimen en la ciudad de Hama, al norte de Damasco, según informan opositores sirios.
Hama es uno de los focos más activos en las revueltas contra el Gobierno y el presidente sirio Bachar el Asad intenta recuperar el control. Desde la pasada medianoche, tanques del Ejército rodean la ciudad.
Como respuesta, centenares de jóvenes bloquearon las calles centrales de Hama con maderas, contenedores y metales. Su intención es evitar el avance militar por miedo a que las fuerzas de seguridad del presidente ataquen la ciudad, según informaron testigos a Reuters.
Las revueltas populares sirias se han cobrado desde el pasado mes de marzo las vidas de más de 1.300 civiles y de 340 militares y policías, según el recuento del opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
Las protestas se recrudecen sobre todo en la ciudad de Hama desde las protestas que congregaron el pasado viernes a decenas de miles de vecinos. Dos días después de la manifestación, y sin explicar los motivos, Bachar el Asad destituyó al gobernador provincial Ahmed Jaled Abdulaziz.
En los últimos meses Hama, de unos 650.000 habitantes, se ha convertido en uno de los focos más activos contra el régimen. Hace un mes, cuando al menos 60 personas murieron en distintas manifestaciones en decenas de ciudades sirias, pero los peores enfrentamientos tuvieron lugar en Hama. Según activistas y el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, al menos 53 personas fallecieron entonces en esta ciudad.
En 1982 Hafez el Asad, padre del actual presidente, ordenó una matanza del Ejército sirio en la ciudad para sofocar una rebelión islamista. El bombardeo de la aviación matóaunas 15.000 personas.
Hama, símbolo de resistencia contra la represión de los Asad
En los últimos meses la ciudad siria de Hama se ha convertido en uno de los focos más activos contra Gobierno de Bachar el Asad, pero tradicionalmente ha sido un símbolo de la resistencia contra la represión del Ejército sirio. Esta ciudad ya ha sido en el pasado escenario de protestas contra el régimen de los Asad, duramente reprimidas por las fuerzas de seguridad. Allí el Ejército sirio llevó a cabo en 1982 la peor masacre en la reciente historia del país, con un bombardeo que causó entre 10.000 y 20.000 muertos, para aplacar una revuelta antigubernamental.
En Hama empezó en 1976 una rebelión de los grupos islámicos, lideradas por los Hermanos Musulmanes. En el enfrentamiento de esta organización islamista con los Asad se mezclan factores políticos y religiosos, ya que los Hermanos Musulmanes, suníes y conservadores, habían sido tradicionalmente el blanco del régimen sirio, en manos de la secta alauí de la corriente chií, y del partido Baas.
La rivalidad de esta formación política panárabe con los Hermanos Musulmanes se remontaba a las décadas anteriores y en Siria estalló a finales de los años setenta. En aquellos años Idlib, una provincia al noroeste fronteriza con Turquía y de mayoría suní pero con varias comunidades alauíes y cristianas, fue escenario de intermitentes insurrecciones islamistas, protagonizadas por los Hermanos Musulmanes. En 1980, el entonces presidente Hafez el Asad, padre del actual mandatario, ordenó a su hermano Rifaa que bombardeara Jisr al-Shughur, una de las principales ciudades de esta provincia. El ataque causó unos 200 muertos y acabó con la resistencia antigubernamental en Idlib.
Pero dos años después, en 1982, se produjo la peor masacre contra los opositores. Otra revuelta liderada por los Hermanos Musulmanes en Hama fue duramente reprimida por el Ejército sirio, bajo las órdenes del presidente de Hafez Al Assad, que llevó a cabo una política de tierra quemada contra la ciudad. La masacre fue conducida personalmente por el hermano menor del presidente, Rifaa el Asad. Hafez ordenó el bombardeo de Hama, que causó entre 10.000 y 20.000 muertos y puso fin a la presencia legal de Hermanos Musulmanes en el país. Desde entonces, en Siria la simple pertenencia a la organización es castigada con la muerte. Y como en los años ochenta hacían Hafez y Rifaaa, ahora el presidente Bachar el Asad y su hermano Maher, jefe de la Guardia Presidencial y de la Cuarta División y virtual jefe del Ejército, se reparten los papeles: uno se encarga de la administración y el otro de la represión contra la revuelta que sacude Siria desde marzo.
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