Fidel Castro: "Cuba nunca ha asesinado a un adversario"

El ex presidente sale al paso de las críticas internacionales por la muerte del opositor Zapata
AGENCIAS / EL PAÍS - La Habana / Madrid - 02/03/2010
"Jamás Cuba ha ordenado el asesinato de un adversario". Así lo asegura Fidel Castro en un artículo leído por un locutor en la televisión nacional, con el que el líder cubano sale al paso de las críticas internacionales contra el Gobierno de la isla por la polémica muerte del opositor Orlando Zapata, fallecido la semana pasada al cabo de 85 días en huelga de hambre. En la nota, el ex presidente cubano defiende especialmente al mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien en los últimos días se ha acusado de ignorar el caso de Zapata en su reciente visita a La Habana . "Algunos envidiosos de su prestigio y de su gloria, y peor aún, los que están al servicio del imperio (EE UU), lo criticaron por visitar Cuba", escribe. Pero "Lula conoce desde hace muchos años que en nuestro país jamás se torturó a nadie, jamás se ordenó el asesinato de un adversario, jamás se mintió al pueblo. Tiene la seguridad de que la verdad es compañera inseparable de sus amigos cubanos", agrega.
El presidente brasileño se reunió el miércoles pasado en La Habana con Fidel Castro y con su hermano y sucesor en la presidencia, Raúl, que pronunció ante él las primeras palabras sobre el caso Zapata a periodistas de la comitiva de Lula. "No hubo torturados, no hubo ejecución. Eso sucede en la base de Guantánamo", dijo el actual mandatario. Después, Lula partió hacia Haití y El Salvador, desde donde declaró que no se puede juzgar el gobierno de un país por la actitud de un ciudadano que se declara en huelga de hambre. "Un ciudadano que entra en huelga de hambre está tomando una opción. En mi opinión, una opción equivocada", dijo, recordó además que él mismo recurrió a este tipo de protesta en Brasil cuando era dirigente sindical, pero que "jamás" haría huelga de hambre de nuevo.
Dos presos abandonan la huelga de hambre
Mientras, dos disidentes cubanos encarcelados decidieron ayer abandonar la huelga de hambre que comenzaron la semana pasada tras la muerte Zapata, mientras que al menos dos más y el periodista Guillermo Fariñas persisten en esa medida, según fuentes de la disidencia. Diosdado Gonzalez, que cumple una condena de 20 años en la cárcel Kilo 5 de la provincia occidental de Pinar del Río, ya ha dejado el ayuno, y Eduardo Díaz Fleitas, recluido en el mismo penal con una sentencia de 21 años, ha anunciado que lo hará este martes, cuando se cumplen siete días de la muerte de Tamayo.
Según el portavoz de la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), el opositor Elizardo Sánchez, mantienen el ayuno Nelson Molinet, también de la cárcel Kilo 5, y Fidel Suárez, del penal Kilo 8 en la misma región, cada uno con condena de 20 años. Además sigue en huelga de hambre y sed en su casa de la ciudad central de Santa Clara el psicólogo y periodista Farinas, que ha hecho caso omiso de las peticiones de Sánchez, sus familiares y otros opositores para que abandone el ayuno.
La mayoría de la disidencia cubana ha expresado en los últimos días su oposición a que continúen las huelgas de hambre en las prisiones. Activistas de derechos humanos y familiares de los presos tratan de convencer a los huelguistas de que depongan su actitud, con el argumento de que el Gobierno será "insensible" a este tipo de acciones pacíficas de presión, y que lo más importante es preservar la salud.
El portavoz de la CCDHRN cree probable que en breve acaben todas las huelgas de hambre en las cárceles y sólo persista Fariñas, que pide la liberación de los aproximadamente 200 presos políticos que hay en Cuba. "Sigue persistiendo en mantener la huelga de hambre que comenzó pese a los llamados que se le han hecho para que la abandone, por las secuelas que arrastra de las que realizó en años anteriores. Pero nadie ha logrado convencerlo, ni la madre, ni la esposa, ni la hija", asegura Sánchez.
Fariñas ha hecho 23 ayunos desde 1995, el más sonado de seis meses en 2006 -con intervalos en el hospital, donde fue alimentado por vía intravenosa- para exigir acceso sin restricciones a Internet, algo que sigue sin existir en la isla gobernada por los hermanos Fidel y Raúl Castro desde hace 51 años. "Tiene síntomas de deshidratación, dolores de cabeza y articulaciones (...), tiene la piel seca y elimina menos y muy concentrado (...). Está decaído, pero no ha perdido el conocimiento ni muestra incoherencias", ha declarado la madre del periodista.
Según relató el propio Fariñas el pasado viernes, dejó de comer y beber el miércoles, cuando fue detenido y golpeado por policías que le impidieron ir a Banes, pueblo del oriente de Cuba donde fue enterrado Zapata entre grandes controles de la seguridad del Estado.
Las fuerzas de seguridad cubanas realizaron al menos 126 detenciones o retenciones "arbitrarias" tras la muerte de Zapata, según la CCDHRN, que destaca "la oleada de represión política desatada por el gobierno de Cuba la semana pasada, en conexión con la muerte y los funerales" de Zapata. Todos los detenidos fueron liberados en menos de 24 horas o al cabo de varios días, excepto Israel Poveda Silva, que fue internado en la prisión de alta seguridad de Guantánamo.
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