BRASIL
Rousseff se queda cada vez más aislada Carla Jiménez São Paulo 10 MAR 2016 - 22:03 CET Dilma Rousseff en un acto este 9 de marzo. afp ADVERTISEMENT La situación del Gobierno de Brasil se vuelve cada día más dramática. La economía no remonta el vuelo, crece la polarización política y la presidenta Dilma Rousseff ve cómo su poder se desvanece progresivamente, sobre todo desde que la policía se llevó al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva a declarar el viernes pasado, acusado por la fiscalía de corrupción en el caso Petrobras. El jueves, la situación empeoró : otra fiscalía, la de São Paulo, presentó una denuncia contra Lula por lavado de dinero y ocultación de patrimonio. Se trata de una acusación mucho más modesta, pero socava aún más la imagen del padrino político de Rousseff y de la propia presidenta. Dilma Rousseff trata de mantener la naturalidad y cumple con el protocolo de su agenda, pero las extrañas estrategias a las que ha r...