ANÁLISIS
Un escenario dantesco de bloques de hielo Los testigos hablan de un leve temblor en el Everest, apenas unos segundos que se convirtieron en un infierno en la cima del mundo Óscar Gogorza 25 ABR 2015 - 21:37 CEST Un hombre se acerca al Campo Base del Everest, tras el alud. / Azim Afif (AP) No se había producido en Nepal un terremoto tan devastador (7,8 en la escala Richter) desde el que destruyó parcialmente su capital, Katmandú, el 15 de enero de 1934. Se desconoce el número de víctimas causado por este nuevo movimiento sísmico, pero su fuerza se ha hecho notar incluso en la falda de la montaña más elevada del planeta . En el Everest (8.848 metros), los testigos hablan de un leve temblor, apenas unos segundos que pusieron en alerta a las cerca de 1.000 personas instaladas en el campo base de la vertiente sur (Nepal). Después, las laderas de las montañas, sacudidas como flanes se desprendieron del ...